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lunes, 28 de septiembre de 2015

La Empresa De La Libertad: El necesario OTPOR criollo.

El despegue definitivo de un verdadero movimiento de resistencia, que haga oposición al comunismo Venezolano, requiere de seis elementos fundamentales, a saber: 

Voluntad: nuestra constancia es requisito primordial para lograr un mejor futuro en nosotros y nuestras familias, la “FE” mueve montañas reza la palabra. En la medida en que podemos comprender que las soluciones a nuestros problemas sólo se obtienen a través de procesos sociales; los cuales no son producto de lo fortuito e inmediato, sino que; dependen de una serie de acciones coherentes, con propósito definido, y llevadas a cabo por grupos de minorías organizadas (no dependientes de las mayorías). De esa manera nuestras esperanzas tendrán buen fundamento, evitando así frustraciones que nos sumerjan en depresión colectiva. 



Los venezolanos requieren de voluntad para ser libres, y la palabra libertad, dentro de este contexto; se puede definir como: la búsqueda por la mayor suma de felicidad individual posible.





Coherencia: es necesario comprender que la naturaleza opresora del régimen es colectivista, un sistema basado en la planificación centralizada de la vida ciudadana a través de controles y racionamientos de todo tipo, por medio de la actividad económica (motor de la sociedad) y dominio de la opinión pública a favor de la figura del estado. Derrocar este sistema antinatural requiere de argumentos basados en la filosofía liberal, contraria a toda planificación centralizada de la vida ciudadana, y garante de las libertades económicas y políticas que impiden el control y el racionamiento de nuestra vida.

 Es de nuestro menester inundar a la opinión pública  con argumentos e ideas a favor de la figura ciudadana. 

Por el contrario incoherencia es: seguir tratando de combatir al leviatán que nos devora por medio de ideas y estrategias colectivistas, error que por muchos años nos ha impedido salir de la tragedia actual, y que por el contrario; nos ha quitado la voluntad de seguir peleando.  El liberalismo es para el comunismo, lo que es la espuma para el fuego. 

La incoherencia vive en aquellas organizaciones políticas o denominadas resistencias que practican las mismas ideas colectivistas (origen de la tragedia venezolana) pretendiendo combatir socialismo con más socialismo.  El socialismo es al comunismo, lo que la gasolina es para el fuego.

Burocracia: organizarse definitivamente como grupo de presión es un paso sumamente importante dentro de éste largo proceso que conlleva a la libertad, se requiere de oficinas y lobbies a nivel nacional, e incluso internacional, que nos permitan funcionar adecuadamente en objetivos claves que conlleven a nuestra meta final.  Oficinas donde se puedan dictar talleres de liderazgo, economía, política, activismo, entre muchos otros que nos permitan formar cuadros y grupos de estrategia. Oficinas donde puedan funcionar laboratorios de ideas, almacén de papelería, es decir; de donde salga la producción de todos aquellos elementos necesarios para salir a protestar.  Para ejemplarizar mejor esta parte me permito traer a acotación el trabajo realizado por la organización otpor en la Yugoslavia sometida, quienes dsde un pequeño departamento, y con ayuda de un gran número de financistas nacionales e internacionales, armaban toda la logística de sus protestas.

Nota: para ese momento ya el régimen yugoslavo mataba gente y había sobrevivido a los bombardeos de la OTAN, es decir; se vendían como inderrotables. Todavía el régimen venezolano no tiene ni la tercera parte de la fuerza que tenia Milosevic, una ventaja que debemos aprovechar.

Herramientas tecnológicas: contamos con suficientes medios tecnológicos a disposición para propagar mensajería multimedi entre otros, a través de diversas redes sociales y páginas web.  El mundo de hoy nos permite viralizar información en cuestión de horas. Con un mensaje adecuado podemos alcanzar rápidamente un nivel óptimo de presencia en la opinión pública, ya sea de manera digital, o imprimiendo gran cantidad de material para ser distribuido. 

Las tecnologías de hoy nos permiten mejor comunicación con hermanos nacionales e internacionales y de esta manera coordinar esfuerzos capaces de lograr grandes cambios, con voluntad, coherencia en el mensaje, y la burocracia necesaria para funcionar, eso es posible.


Financiamiento: la estrategia principal del comunismo es asfixiar económicamente a la población para que en su desesperada pelea por conseguir alimentos, vestuario y tranquilidad; es decir, sobrevivir, no tenga oportunidad alguna de idear estrategias o acciones que pongan en riesgo la estabilidad de sus macabros regímenes.  Venezuela no es la excepción a esta regla, los estudiantes universitarios o dirigentes de la sociedad civil no cuentan con los necesarios recursos económicos para asumir una empresa política como la de otpor, a penas si pueden costear sus pasajes y mal alimentarse, sin embargo; y a pesar de todo ello, se han mantenido firmes en voluntad y coherencia logrando una que otra protesta o actividad efectiva contra la tiranía. 

Es necesario que su mensaje se multiplique, que dispongan de todas las herramientas necesarias para su actuar y sobre todo que cuenten con recursos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas, como poder tener alimentos, pasajes para moverse, comprar sus guías de estudio; es decir, necesitamos que su única preocupación e interés vaya centrado en generar contenido, estrategias y acciones para salir a protestar.

Existen grupos a nivel nacional que tienen voluntad y coherencia, que están dispuestos a asumir (De hecho ya lo hacen), pero que disponen de un nivel de burocracia bastante débil, con pocas herramientas tecnológicas a su disposición, y sin capacidad de financiamiento con la cual podrían trabajar mejor que la misma otpor.  Se tiene el capital humano, las herramientas, y la disposición de asumir lo que se tenga que  asumir, sólo se necesitan recursos para combatir al comunismo.  

   

Activismo: habrá activismo en la medida que todo lo anteriormente expuesto sea suplido, a mayor capacidad de voluntad, coherencia, herramientas, y financiamiento,el activismo irá cobrando la fuerza necesaria para impulsar los cambios sociales necesarios en Venezuela.

Recuerden, el rescate de Latinoamérica depende de la suerte que corra Venezuela…   

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domingo, 13 de septiembre de 2015

Luis Manuel Aguana .Venezuela: ¡Culpable!

Tal vez todos los venezolanos hayamos albergado en lo más íntimo la esperanza de un veredicto favorable a Leopoldo López. Quizá por aquello del análisis según el cual al régimen “no le convenía” tener a ese preso mas tiempo. Sin embargo fue una vana ilusión. El régimen actuó de nuevo en forma predecible.

Pero hagan un poco de memoria. ¿Quién iba a ser el culpable de los crímenes de Puente Llaguno el 11 de Abril de 2002? Todos los venezolanos vimos por televisión en vivo y en directo los disparos que hacían las bandas armadas del régimen hacia una multitud indefensa. ¿Y quienes terminaron resultando los culpables? Los jefes de la policía que precisamente la protegían, los Comisarios Vivas y Simonovis, así como el resto de los policías metropolitanos que los acompañaron. El régimen ya tenía sus culpables del lado opositor para una masacre provocada por su gente. Jamás habría posibilidad alguna de un juicio justo para ellos porque ya habían sido condenados.

Lo mismo sucedió con Leopoldo López. ¿Quién iba a ser el culpable de las muertes provocadas por el régimen durante las protestas que siguieron al Día de la Juventud de  2014? Los 43 muertos no tienen a otro responsable que el mismo régimen porque todos lo vimos igual que el 2002. Pero el régimen encontró al culpable perfecto, el discurso “incendiario” de Leopoldo que hizo que la gente saliera a la calle a protestar, y al ser masacrados de la misma manera que el 2002 por gente del gobierno, uniformada o no, esto lo convirtió en el “culpable” de esa tragedia.

“No tiene la culpa la estaca si el sapo salta y se mata” dice el refrán popular aplicado por el régimen. De acuerdo a esta lógica perversa los regímenes autoritarios “no son culpables” que las poblaciones protesten por sus desmanes y arbitrariedades sino quienes las iniciaron, y el régimen y sus seguidores, en consecuencia, tendrán licencia para matar a los ciudadanos durante las manifestaciones que realicen, sin ninguna responsabilidad.

Con esta “lógica” asesina se ha movido el régimen chavista-madurista en los juicios que han iniciado a todos los presos políticos. Entonces Leopoldo ya era culpable antes del juicio, por lo que era inútil esperar otra sentencia que la injusticia que presenciamos los venezolanos el jueves 10 de septiembre de 2015.

Entonces no hay nada nuevo bajo el sol y eso era lo esperable, como la sentencia del régimen. Y esto no es más nada que el mundo al revés. Me da la impresión que todos estamos al revés. La población en su conjunto no acaba de asimilar las implicaciones de lo que nos está sucediendo. Hablan de la boca para afuera de que estamos en una dictadura y todo el país se detiene a esperar una sentencia a Leopoldo distinta a la que dio la dictadura. Venezuela entera expresa que hay una dictadura, y se terminan cifrando las esperanzas de salir de ella el 6 de Diciembre. ¿No les parece esto una vaina de locos? ¿O seré yo el loco?

Venezuela no tiene un comportamiento acorde con lo que está pasando. Es verdad que lo ha tenido por períodos, como en el 2014. Pero ha venido en oleadas, de acuerdo a los distintos momentos que se han vivido en el país, y muy en especial de la mano de los estudiantes. Muchos dicen que por menos de lo que sucede ahora en el país, con las vejaciones en las colas, la hiperinflación y el desabastecimiento vino el Caracazo de 1989, que por cierto capitalizó muy bien Hugo Chávez, el golpista en 1992.

Entonces cabe bien hacerle a la oposición oficial la siguiente pregunta: ¿consideran ellos que estamos o no estamos en una dictadura? Pareciera que no hay claridad sobre el particular cuando indican que es una dictadura pero podrán salir de ella el 6D. No puedes decir que hay una dictadura y por el otro decir que saldrás de ella con unas elecciones. Eso es una contradicción.

El día anterior a su arresto escribía que si Leopoldo se entregaba a esta dictadura, (ver Entrega o Resistencia http://ticsddhh.blogspot.com/2014/02/entrega-o-resistencia.html)  él y su familia no debían esperar menos que los vejámenes a los que el régimen sometió  a Simonovis y a los suyos desde el año 2002, siendo preferible asumir una actuación en resistencia. Lamento haber tenido la razón.

Entonces, hasta que no tengamos -líderes y ciudadanos- el comportamiento de un país en dictadura (ya las hemos vivido con lo cual deberíamos saberlo: ver Rebelión Civil en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/11/rebelion-civil.html) y seamos consecuentes con las acciones que se desprenden de tal condición, será imposible coordinar las tareas  tendientes a resolver el problema. Siempre habrá grupos que actúen solos de acuerdo con esa caracterización y otros que no los seguirán porque les dirán “radicales”, desperdiciando una energía vital que todos necesitamos en el conjunto, en un inútil ir y venir de protesta dividida.

En este sentido, todos estamos condenados a esperar el 6D a ver qué pasa, porque existe el convencimiento generalizado que proviene de la oposición oficial mantenida por la dictadura, de que “esta vez sí” saldremos de esto. Pero como en otras oportunidades, no saldremos. Y no saldremos no solo porque no creo que los dictadores vayan a elecciones que no van a ganar, sino porque toda la sociedad en su conjunto tiene la profunda esperanza de un veredicto favorable a la democracia, pero proveniente de las urnas electorales podridas de un régimen tramposo; de la misma manera como tenía la íntima esperanza del veredicto favorable a Leopoldo proveniente de un sistema judicial profundamente corrompido a favor de una dictadura real.

Espero que el 7D, cuando todos estemos en la profunda depresión colectiva producto de un nuevo zarpazo del régimen, y preguntándonos en donde estarán aquellos que prometieron que iban a cambiar las cosas, reflexionemos en cómo se debe actuar seriamente en una dictadura. Y cuando lo hagamos, y todos actuemos verdaderamente en consecuencia a ese hecho, el régimen en su lógica perversa nos sentenciará a todos como culpables, como lo acaba de hacer con Leopoldo López, por gritar ¡abajo la tiranía! y convocando al pueblo a las calles. Pero si ese momento llega, y toda Venezuela sea sentenciada ¡culpable!, ese solo hecho le quitará las esposas a Leopoldo y al resto de los presos políticos, como él mismo premonitoriamente lo dijo, de las manos de un pueblo libre.

Caracas, 12 de Septiembre de 2015


Twitter:@laguana

Josmir Gutierrez: “Mi Realidad desde el Exilio”

Nicolás Maduro ha pretendido sembrar la idea, mediante una imponente y costosa campaña comunicacional, de que los exiliados, y toda la diáspora venezolana, nos encontramos  fuera del país disfrutando de grandes cuentas bancarias. Muchos especulan sobre el estilo de vida de los exiliados, y quizá algunos han llegado a pensar que somos mantenidos por poderosos empresarios o políticos. Nada se aleja más de la realidad.
Me atrevo a decir que la gran mayoría, quizá más del 80% de las personas piensan que vivimos como ricos, en grandes casa, sin trabajar y con grandes carros estacionados, pero la  verdad es otra. La verdad es que la mayoría de los exiliados vivimos una vida de refugiados, y no hablaré de los miles de casos que existen, les haré un resumen solo de mi caso.
Llegué a los Estados Unidos, a la ciudad de Miami, el 21 de Junio de 2014; vine por 15 días a entregar a congresistas del Gobierno norteamericano un informe donde se explicaba, mediante la presentación ordenada de distintas pruebas, los actos de terrorismo a los que nos han sometido los altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro. Luego de entregar dichos informes en las respectivas oficinas, y a pocos días de mi fecha de regreso, fue emitida Orden de Captura en mi contra; otra prueba de la ausencia de Democracia y abuso del Poder que se sufre en Venezuela. Cualquier cosa es válida para el Régimen cuando quieren silenciar nuestras voces.
Inmediatamente a la orden de captura siguió un allanamiento a la casa de mi Madre, ubicada en Rio Chico, exactamente el 10 de Agosto de 2014. Y en virtud de todo lo que ocurrió, me vi forzada a tomar la difícil decisión de quedarme en este país, con 10 $ en el bolsillo y la ilusión de algún día volver a mi querida Venezuela.
Mis amigos y familiares que sí conocen la odisea, constantemente  me preguntan cómo he hecho para sobrevivir este año. Para esto he debido hacer muchas cosas, primeramente no pierdo la Fe en que Dios nunca me dejará sola. He suspendido mis estudios, forzosamente, pero he dignificado con mucho trabajo el agradecimiento por este país que me dió abrigo cuando mi vida corría peligro. He cuidado niños, he limpiado como nunca en mi vida, he trabajado con gente de buen corazón y también con gente de mala fe que dicen entender tu situación pero no lo demuestran con sus acciones.
Ha sido un año difícil, el primer consejo que escuchas cuando sales al exilio es que te olvides de Venezuela si quieres aspirar a tener una vida exitosa. Este consejo admito que no he podido seguir. En este primer año que tengo fuera de mi tierra,  he dedicado las horas que puedo en acciones de apoyo y solidaridad con mis compañeros que siguen en pie de lucha en Venezuela.
Un año que también trajo estabilidad, después de mucho esfuerzo, mi propio carro (usado, pero rodaba), una habitación donde vivir y un trabajo, pero con la impotencia de ver en la distancia las injusticias que arreciaban contra mis hermanos venezolanos.
Cuando vi que mis compañeros en Venezuela habían iniciado una huelga de hambre para pedir la Liberación de nuestros amigos que han sido injustamente detenidos, con quienes he tenido el honor de  luchar hombro a hombro a lo largo de todos estos años, decidí apoyarlos y dejar todo lo poco que tenía en Miami para alzar la voz desde la sede de la Organización de las Naciones Unidas en New York. Allí inicié una huelga de hambre que duró 6 días, junto con dos valientes compañeros, Eduardo Bavaresco y Antonio Rivero, donde solicitamos a las Naciones Unidas que exigieran a Maduro la Libertad sin condiciones de  nuestros compañeros injustamente privados de Libertad compañeros detenidos, objetivo que logramos.
Esto trajo otra consecuencia, el régimen arremetió contra mi familia, mi mamá fue amenazada  en dos oportunidades, abordada por funcionarios que le indicaban que me dijera que me callara, “o es que ella no recuerda que tiene un hermano de 10 años?”, le dijeron entre sus amenazas. Por esto tuvimos que tomar la dura decisión de que ellos también abandonaran el país.
Muy pocos amigos conocidos me han tendido la mano, los políticos nos dieron la espalda.  Este último mes hemos sobrellevado momentos muy duros. Vendí mi carro para poder traerlos a USA, vivimos los tres (mi mamá, mi hermano y yo) en una habitación, dando gracias a Dios porque no lograron hacerles daño, y rogando salga de nuevo un empleo para comer y pagar la renta; La solidaridad de muchos Venezolanos que residen acá en Miami en momentos difíciles, y sus palabras de aliento, me han motivado e inspirado, porque son un ejemplo de la Venezuela solidaria y de buen corazón en la que creci.
No dejo de pensar que hoy somos miles de venezolanos que estamos en esta situación, en distintos países del mundo, con historias quizás parecidas a la mía, o tal vez peores. Cuántos Jóvenes en resistencia  hemos demostrado con nuestras acciones, estos últimos 10 años, lo grande que es el amor y el compromiso que sentimos por Venezuela. Mi corazón sigue en mi tierra, y mi compromiso ahora es más grande.
A esos funcionarios que de manera criminal y mafiosa amenazaron a mi madre, les respondo, que sí pienso en mi hermanito, que hoy tiene solo 10 años, pienso constantemente en la Venezuela que él merece vivir. Él y todos los venezolanos que hemos sido benditos al nacer en esa tierra colmada de virtudes, pero que “por ahora” está infestada de malvivientes y delincuentes como los que la mal gobiernan. “Por ahora”, como un día vaticinó un mortal, porque pronto llega la hora de la Libertad para nuestro país. Ahora que se come miseria e inseguridad a diario, ahora es que se prueba el sabor de su revolución. Ahora que los jóvenes son torturados en las celdas de los organismos de seguridad nacional, cuando no hay harina ni para las hostias, pero sobra Fe y sobra moral para exigir el gobierno que aspiramos  para nuestra amada Venezuela.
Estamos convencidos de que nuestra generación tiene mucho que darle al país y que el retorno de todos los exiliados será por la puerta grande, para ayudar a escribir este nuevo capítulo de nuestra historia republicana.
Quiero terminar citando este extracto de una carta de Rómulo Betancourt a su hija, Virginia Betancourt, desde Nápoles, en fecha 22 de enero de 1966: “Qué agarradora y fuerte y dominante es Venezuela. Haber nacido en ella es un  compromiso; desarraigarse de ella es imposible. Eso lo siento yo en forma premiosa. Hasta comiéndome una lata de sardina sentía que eran las mejores del mundo”.
Josmir Gutierrez
@JosmirGutierrez

La Agenda Maldita: El Progresismo


Una media luna roja comienza a observarse sobre el horizonte de occidente, es símbolo de la decadencia, y preludio de la tragedia transcontinental próxima a consumarse en nombre de la tolerancia y el progreso.

la gran ramera de babilonia le abre camino al bárbaro moderno, el cual es una mezcla homogénea e incoherente cuyo discurso enarbola la bandera del arcoíris, la yihad,  el corporativismo, la religión del Estado, y la hipocresía de los falsos derechos humanos.

El fin de las ideologías y las religiones es la nueva utopía nacida de los laboratorios políticos “progresistas” que viene a imponer las bases de un nuevo mundo, antinatural en esencia y, totalitario. Bajo este contexto el comunismo será absorbido y el capitalismo liberal vilipendiado y satanizado hasta la saciedad por un nuevo modelo de “tercera vía”.

No veo al ISIS invadiendo a Europa como en otrora si hicieron los bárbaros del pasado –menos bárbaros que los de hoy en día-  con el imperio Romano, me atrevo a presagiar numerosos atentados terroristas y movimientos islámicos organizados (pacíficos algunos) como forma de protesta en las calles de las principales capitales occidentales.  La xenofobia y el terror impulsado por esta agenda de complot internacional justificará entonces la tesis de estos laboratorios de la decadencia: Las ideologías y las religiones son barreras para el progreso, deben ser eliminadas en nombre la tolerancia y la paz.

Pedro el Romano será el encargado de inaugurar esta agenda progre en su próximo discurso ante el congreso de la nación que alguna vez llegó a fungir como el máximo protector de la cultura judeo-cristiana (cuna de la civilización occidental) y que hoy se encuentra minada por elementos progres facilitadores de lo que ellos denominan “el nuevo orden”, Pedro el Romano debe actuar antes de la próxima luna roja – el aspecto simbólico es esencial en todo esto-  su discurso abrirá las puertas de la gran ramera al pecado del arcoíris, habrá flagelo contra el capitalismo liberal, y se presentará como el gran padre ecuménico y del diálogo interreligioso. No es casualidad que antes de ello Pedro el Romano dé un paseo por el infierno castro-comunista, los demonios que habitan en esa isla representan una llave muy importante para lo que viene, no hay que obviar el gran poder geopolítico que estos representan.  

Un proyecto de envergadura intercontinental como este puede generar asombro e incredulidad entre aquellos que no están acostumbrados a tratar los temas de los grandes poderes e intereses del mundo, deben saber que no es la primera vez que se activa una empresa con semejante agenda – y de hecho no es la única activa actualmente- debe recordarse en el siglo XX la agenda del fascismo y del nacional socialismo que en conjunto con el imperialismo Japonés pretendieron dominar al mundo, tampoco debe olvidarse a la agenda comunista intercontinental del imperio soviético, y del gran movimiento que actualmente opera en América Latina denominada “FORO DE SAO PAULO”  que en conjunto con el eje Moscú – Beijín pretenden dominar al mundo bajo servidumbre totalitaria.

Tres grandes fuerzas ideológicas compiten actualmente por la hegemonía mundial, ya no son fuerzas de estado como pretendían los imperialismos y totalitarismos del siglo XX, ahora son supra nacionales, pretenden eliminar las fronteras y pervertir el gran proceso de globalización en algo perverso.  Los retos de estas primeras décadas de siglo XXI es reconocer a los tres bandos ideológicos en conflicto: COMUNISTAS –PROGRESISTAS- Y LOS REMANENTES DEL CAPITALISMO LIBERAL. 

Venezuela juega un papel clave en este conflicto, acá las partes en disputa son comunistas vs progresistas, los liberales en Venezuela no representan una gran fuerza –aunque comienzan a tomar espacios importantes-  y bajo este escenario se presentan luchas de poder bien interesantes: por un lado el comunismo es sólido en su posición – aún cuando puedan cambiar de timonel-  sin embargo el progresismo se encuentra dividido en tres bandos, el Leopoldismo, el Caprilismo y ahora incursiona Falcón, cada uno de ellos apoyado por un padrino internacional, finalmente el Liberalismo en ascenso se debate entre anarco capitalistas, liberales clásicos y libertarios.

Elementos como la presencia en Venezuela del terrorismo internacional y el auge de Leopoldo con grandes lobbies mundiales no son casualidad, son simples reflejos del gran escenario global donde nosotros somos pieza clave en el juego de  tronos.  

El totalitarismo del siglo XXI desde mi plena concepción no es más que una forma modernizada del absolutismo medieval y el feudalismo que lo caracterizó.

Aunque el panorama luce lúgubre la esperanza y las posibilidades son inmensas, el mundo de los años 70 parecía condenado a la barbarie comunista, gracias al papa Juan Pablo en Roma, a Reagan en USA y la Thatcher en Inglaterra se puso freno a la expansión totalitaria en pocos años.  El mal triunfa solo cuando los hombres buenos no hacen nada, eso decía Edmund Burke y creo que tenía razón.

El escenario próximo en Venezuela es la caída del régimen comunista para abrir paso a la onda progre con Leopoldo a la cabeza, lo veo de esta manera, primero porque Cuba –fundadora del FORO DE SAO PAULO- rompió el pacto con el eje Moscú- Beijín y se sumó a la agenda progre abandonando a la revolución a su suerte – Rusia y China están acorraladas y no pueden venir en su auxilio-; y segundo es Leopoldo quien acumula el mayor numero de lobbies en el mundo, es el proge venezolano con mayor apoyo.

Ante esta realidad invito a prepararnos, pues esta agenda internacional que acabo de presentarles está diseñada para lograr su objetivo de destrucción en 15 años.

Los liberales clásicos como guardianes de la tradición judeo-crisitiana debemos ser luz del mundo y actuar en consecuencia recuperando los espacios de poder político y económicos abandonados erróneamente en el siglo pasado bajo la doctrina de los tanques de pensamiento. Ya no vale la pena salir de Venezuela, quienes buscan refugio en el mundo huyendo de la decadencia interna deben ir comprendiendo que el problema ya rebasó nuestras fronteras y hay que plantarle cara al asunto.

Twitter @JoelvinRV  
Instagram @joelvinv

Juan Pablo Molero: EL GOBIERNO ES EL PROBLEMA




La fijación de precios máximos es una práctica anti-económica que ha profundizado el régimen, ante la cual, la oposición política no muestra su desacuerdo, inmersos ciertos sectores de la oposición en una constante inanidad ideológica, o lo que es igualmente grave, en la práctica y el discurso de otras formas de socialismos, no hacen más que exigir al “gobierno” que ponga coto definitivo a la alarmante escasez, haciendo desfilar ante la opinión pública (o lo que queda de ella), un vaivén de voceros políticos que reclaman anaqueles abastecidos, pero, muy a pesar de su insistencia, no dejan tras su marcha algo más que un rastro estéril, porque no transforman dicho reclamo en una propuesta ni eleva las quejas a demandas claras que trasladar a la sociedad para generar una matriz de opinión favorable a ésta, y es que lo que ha faltado es convicción para proponer la eliminación de los controles de precios y la supresión de la Superintendencia de Costos y Precios Justos (SUNDECOP).

La ciudadanía harta como lo está de las interminables colas y el desabastecimiento, repite el único mensaje que tiene contenido (aunque errado) culpando con denuedo e intrepidez al contrabando de extracción, al empresario o al comerciante que “especula” entendiendo poco o nada del comportamiento económico y muy sobretodo utilizando a sociedad misma como chivo expiatorio, haciéndole responsable de los problemas que ha causado la política gubernamental, si el discurso oficial ha calado triunfantemente es porque han faltado ideas que contradigan tales argumentos, pero, ¿Por qué han fallado en la transmisión de tan importante mensaje?

Si bien un sector importante de la izquierda ha aceptado el liberalismo político (democracia, elecciones libres, libertad de prensa etc.) aún no termina por asimilar el liberalismo económico, que, al igual que el régimen, adversa, cierto es que la libertad económica está intrínsecamente asociada a la libertad política, siendo esta última en contables ocasiones la consecuencia más notable de las economías libres, un repaso por lo que va de siglo XXI en nuestro país nos ilustrará este punto; control cambiario, estatizaciones y un modelo de centralización y planificación económica implantado paulatina pero exitosamente han sido los ejes fundamentales de la opresión política que se ejerce.

Cuán eficaz resulta para la esclavitud política y degradación moral de la ciudadanía el control de qué y cuánto consumirá o dispondrá para su subsistencia, o qué, cuánto, cómo y a quienes venderá lo que produce, el desabastecimiento instrumentado como arma de dominación política no es nuevo, ya se usó en los totalitarismos pretéritos para socavar las aspiraciones y disipar con ellas las ideas democráticas y de prosperidad económica y material, de esta forma la lucha por el advenimiento de la democracia toma hondas connotaciones morales, que es el campo donde la libertad individual encuentra su defensa, campo que vale destacar ha sido pobremente minado por los actores aludidos ¿Se podría esperar otra cosa? ya en tiempos de Lushinchi el establecimiento del PVP y las regulaciones de precios por la así llamada Conacopresa (Comisión de Costos, Precios y Salarios) sometían a la población a una dosificada medida de control, tan socialista como las que se implementan hoy.

Esta critica nos plantea ineludiblemente la cuestión ¿Qué contenido debe tener el mensaje de los antagonistas políticos al régimen en el marco de una razonada transición de la fijación de precios a su liberación?

Bien pudiésemos clasificar estos contenidos en meta-científicos y científicos, los primeros van referidos al campo de la ontología que señala los fines, esencias y limites del Estado y su relación con el mercado, debe señalarse en relación a este respecto que el poder gubernamental es de naturaleza coactiva/coercitiva y que bajo estos fundamentos siempre tendrá una ventaja competitiva en virtud de la cual no necesita pactar o consensuar, el lugar donde se desempeña esta red de relaciones voluntarias es el mercado, donde deben ocurrir los intercambios económicos.

en tanto a lo científico ha de señalarse que el precio justo es el de la común estimación de los individuos y que éste se determina por la relación oferta/demanda, si los niveles de inflación son elevados es porque –entre muchas cosas- el gobierno desmanteló el aparato productivo con sus políticas de expropiación (robo, como diría cierta diputada) limitando la oferta de bienes y provocando el incremento de su valor, de la misma forma que si inflación está en su nivel más álgido es porque el gobierno, a través del Banco Central emitió grandes cantidades de dinero inorgánico y ello naturalmente coadyuvó al incremento inmoderado de los precios.

La gente debe saber que si hay escasez, contrabando de extracción y negocios lucrativos, pero improductivos a partir de aquél es porque el gobierno los creó ¿sin razón o equivocadamente?, No, adrede y con toda intención, ahora más que nunca cobra más vigencia la célebre frase de Ronald Reagan:

“El gobierno no es la solución a nuestros problemas, el problema es el gobierno”

sábado, 12 de septiembre de 2015

Juan Carlos Sosa Azpúrua: ¿Será la sentencia de López el fin del cuento?

“Crónica de una muerte anunciada” fue la sentencia de Leopoldo López.
Hace muchos años quedó en evidencia que el régimen chavista es una agencia operativa de la dictadura cubana, y sus métodos son los mismos, aunque con ciertos modismos adaptados a las circunstancias específicas de Venezuela.
Chávez, a diferencia de Castro, no tuvo que fusilar a nadie; en su caso, el método  escogido fue el de las transferencias bancarias,  a tantos humanos con rabo de paja, que si se les prendiera un fósforo en las posaderas, la hoguera se visualizaría en la estación espacial que orbita el planeta Tierra.
El régimen, y el secuestro que ejecutó sobre el Poder Judicial,  se puso en evidencia llenando las cárceles de presos políticos desde hace trece años, cuando condenó con la máxima pena posible, treinta años, a personas inocentes; mientras los culpables, que fueron grabados disparando a mansalva a una población desarmada, fueron premiados por la revolución, algunos con cargos diplomáticos muy atractivos.
Luego vino aquella imagen dantesca de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia – TSJ – coreando en sesión plenaria: “Uh, Ah…Chávez no se va” y su presidenta declarando a todo pulmón que la revolución siempre estaría por encima de todo, incluyendo la justicia. Confesó que la “justicia” aplicable es aquella que le sea conveniente a la revolución.
A partir de tantos hechos aberrantes, sucedió un cúmulo de acontecimientos que no hicieron otra cosa que profundizar el hueco donde enterraron al Derecho.
Serían demasiados los ejemplos a citar, pero recordemos cómo el TSJ permitió celebrar referéndums inconstitucionales en 2007 y 2008; y terminar de clavar su daga revolucionaria cuando los magistrados – y la MUD – se hicieron los locos con decretos presidenciales firmados por un Chávez que tenía semanas de fallecido; y aquellas sentencias insultantes, donde violando cínica y doblemente la constitución, dieron luz verde a Maduro para que fuera presidente.
Todas estas cosas se sabían de sobra, demasiadas pruebas se han acumulado para que cualquier persona con dos dedos de frente entienda que aquí no existe justicia, y que las instituciones que dicen representarla, son una quimera, una mentira con nombres rimbombantes, que no hacen diferente a los tribunales de cualquier casita de plástico, colocada sobre el tablero de un juego de Monopolio, jugado por malandrines que no respetan reglas de la vida ni de nada.
La justicia en Venezuela, es igual a las sesiones del parlamento, a las declaraciones del defensor del pueblo, del fiscal, del contralor; es igual a las elecciones; es un concepto altisonante: “justicia”, que se prostituyó y cayó en manos de una mafia que se la violó con tal nivel de animalidad, que la redujo a un despojo inerte, cuya única valía es el uso que le pueda dar la revolución para seguir engañando a los incautos. O sencillamente para servirle de traje de gala en el festín de los hipócritas, donde siguen bailando felices y enmascarados  casi todos los dirigentes políticos de cualquier tendencia; y muchos integrantes de la sociedad civil “enchufada”.
López es un caso singular y es difícil tocar este tema en momentos donde tantos sentimientos pasionales circulan por los aires.  Pero si queremos ponerle sindéresis al país, se requiere hacer análisis frío de los hechos, evitando las subjetividades de cualquier tipo, que pudieran empañar la posibilidad de entender qué cosa está pasando.
No hay duda que su cárcel es una aberración.  Todo el proceso que se le siguió fue una farsa colosal, desde su orden de detención hasta la predecible y aberrante sentencia que se le dictó.
Nada justo puede extraerse de una pantomima semejante, pero sí hay cosas que deben someterse al juicio crítico de los venezolanos, porque esto – pese a la cruel tragedia que  significa para la familia López – no se trata exclusivamente de una persona en concreto,  y sería un error imperdonable hacer de lo que está ocurriendo una épica individual, ajena al contexto que rodea todo el asunto, y en donde cada uno de nosotros somos afectados directos.
López ha sido miembro principal de un conglomerado político – la MUD –  que ha evadido una cuestión de vida o muerte para la nación: el hecho de estar secuestrados por una organización criminal que no respeta ningún derecho humano, y que notablemente carece de cualquier tipo de legitimidad.
Este conglomerado político ha decidido darle trato de gobierno a una mafia, y asumida esa actitud, han llevado su vida como si en Venezuela no pasaran las cosas que pasan, insistiendo en narrar un cuento de ficción que atrapa a los ingenuos, empujándoles a un teatro de mentira, donde se experimenta una  realidad paralela, en una dimensión en donde los años pasan y la trama siempre es la misma.
Este conglomerado político ha aplaudido la obra de Chávez; ha hecho campaña reivindicando su farsa y ha mitificado su imagen. La esposa de López ha manifestado abiertamente su dolor por ver comprometido “el legado” del felón por cuenta de su sucesor.  Y principales figuras del partido de López hablan de Chávez como si éste hubiera sido un dignatario respetable.  Hace pocos días se retrataban felices con los socialistas del mundo, ratificando su visión de izquierda, algo que sería inocente y válido si no fuera por lo afectado que está el destino venezolano por cuenta de esa ideología fracasada.
Estos hechos son graves y se suman a otros que ya habían dejado malos precedentes.
A sabiendas de la falta de condiciones para celebrar comicios, López invitó al país a seguir ese rumbo electoral. Siendo jefe de campaña de Capriles, hizo mutis ante el fraude gigantesco que se perpetró en 2012 y luego, otra vez, en 2013; poniéndose a trabajar activamente para ser protagonista pocos meses después en otra farsa conducida por un Consejo Nacional Electoral, cuya naturaleza envilecida es exacta a la de los tribunales.
En 2014 la calle reventó de hastío, fueron demasiadas las mentiras acumuladas, y la frustración llegó a su cénit. Miles de personas, especialmente jóvenes,  decidieron jugárselo todo, y enfrentaron con gallardía a las fuerzas del terror.
López fue astuto y buscó capitalizar el momento, acuñando el concepto de “La salida”, tema del que ya se  venía hablando en diversos sectores durante los meses previos.  Ejerciendo su liderazgo, encabezó manifestaciones y pronunció discursos sonoros.  Allí el régimen ubicó al chivo expiatorio que necesitaba para endosarle sus crímenes y le dictó orden de captura.
Aquí es donde todo se complica y las pasiones se mezclan, haciendo muy peligroso siquiera pensar sobre el tema sin temor a ser el blanco de cualquier tipo de insultos fanáticos.
¿Una orden de captura hecha por unos mafiosos confesos?
Semejante ironía ameritaba una carcajada para cualquier persona viviendo la realidad y no la ficción. Y, para el afectado, una razón más que justificada para no acatarla, teniendo la oportunidad de oro para declarar su desconocimiento a una autoridad írrita, que usa la institucionalidad como brazo ejecutor de sus fechorías.
Pero López optó por lo insólito, decidió entregarse, no sin antes organizar una concentración de personas para televisar mundialmente su rendición.  El acto fue un mitin político – sobre la estatua de Martí – y los eventos subsiguientes fueron dignos del realismo mágico que cincela las facciones de Latinoamérica.
Vimos a un López lanzando consignas desde una tanqueta de la Guardia Nacional que lo apresó; y luego siendo conducido a su sitio de reclusión, teniendo como piloto a nada más y nada menos que uno de los agentes más temibles del proceso revolucionario, el sujeto que con su mazo destruye lo que le da la gana.  Este mafioso declaró que la vida de López estaba en peligro, y que su misma familia había convenido con él – en la biblioteca del hogar de los padres de López –  que se entregara a la “justicia”, para que así el régimen velara por su protección.
Otro hecho insólito nace de esta situación.
Se entrega López a un sistema notoriamente injusto, atendiendo la orden de captura de un régimen asesino, que le promete velar por su vida y protegerlo de las amenazas que se ciernen sobre su cabeza.  Aquí la paradoja parece más bien una broma de algún chistoso del infierno.  Cualquier historia concebida por García Márquez palidecería.
Una vez recluido, López y su familia comienzan un periplo legal nada envidiable, donde lo más resaltante es la esperanza que manifiestan de probarle su inocencia al sistema que lo procesa, y recibir justicia del juez de la causa, una funcionaria que trabaja para una pantomima.
Pasan los meses y vemos galerías fotográficas de López en su vida cotidiana como preso.  Aprende a tocar cuatro, se deja crecer la barba y pinta dibujos hermosos. También emite declaraciones públicas. Logra grabar videos y éstos salen a rodar por las calles, escribe cartas que todos leemos, hace campaña electoral para su partido, nunca más habla de calle ni constituyente, es entrevistado durante media hora por CNN en prime time, convoca marchas, saca fotos y más fotos,  menos de la huelga de hambre a la que dice someterse; y la esposa se transforma en su vocero internacional, además nos presenta a sus hijos, esos niños bellos e inocentes, que son retratados para el público en las peores circunstancias.
Poco a poco su causa resuena en el mundo, y conmueve a dignatarios, académicos, y personalidades de la farándula.
Pasan los meses, y todo el proceso judicial que se le sigue muestra sus muecas grotescas y le escupe a diario al deber ser.  Hasta el último momento, su esposa declara que se hará justicia, que el Estado no probó nada y que la juez tendrá que dictar sentencia favorable.  Llega incluso a declarar que le dijo a sus hijos que esperaran a su padre con los brazos abiertos, porque finalizado el juicio, la sentencia no podía ser otra que la liberación de su marido.
Toda la historia de este caso es extraordinaria. La sentencia de López es una crueldad cantada que suma a la montaña de crueldades del régimen que nos secuestra; un régimen sádico  que tiene a otros presos políticos, como Vasco Da Costa, comiendo caraotas con gusanos y en celdas oscuras que apestan a excrementos y orine.
Pero su misma excepcionalidad, y la notoriedad que ha alcanzado, deberían servir de reflexión a un país que desaparece.  Si de algo debe servir esta patraña a la que se sometió López es de material para comprender de una buena vez y para siempre el carácter criminal de un régimen que no se detendrá hasta destruirlo todo.
La cultura del espectáculo, a lo que ha degenerado la civilización occidental, hace que sea tentador para muchos convertir este penoso y trágico caso en una suerte de reality show, de esos que transmite “E entertainment television”.  
Manipular sentimientos, usar niños y lágrimas, dibujos infantiles y tragedias auto infligidas se vuelven instrumentos poderosísimos para influir en las emociones de la gente y motivarlas a creer y hacer cosas que en otras circunstancias no harían.  Es el método de la lástima, un vicio que se aleja del concepto de responsabilidad individual, el cual es imprescindible para el progreso de las sociedades.
El caso de López debería ser el punto final de la historia de ficción narrada por el conglomerado político que ha insistido en realidades fantásticas. Debería convertirse en el prólogo de la nueva historia, la de verdad, el mundo donde no hay gobierno sino mafia, y no existen posibilidades de usar instrumentos del régimen para lograr nada distinto a lo que quiera el régimen.
Pero ya hay indicios alarmantes de que el conglomerado no tiene intenciones de que esto sea así.
Lo que motiva estas letras es la angustia que siento al ver que no habían pasado tres minutos del anuncio de la sentencia, y ya aparecían los miembros del conglomerado político  velando por la sobrevivencia de su cuento de mentira.  La misma esposa de López anunció que leería una carta de su marido, pero que lo haría junto con la MUD y en un acto popular al día siguiente.
Por más que intento comprender, me cuesta sentir empatía ante semejante histrionismo en un momento tan delicado. Todo a partir de la sentencia me ha sonado a guión pre hecho, al nuevo episodio de un reality show donde la víctima principal, el espectador  obligado, es el destino de un país, la nación de todos nosotros.
A Leopoldo López le deseo libertad y me siento asqueado de la injustica a la que fue sometido.  Ninguna persona inocente merece un castigo semejante; pero no puedo omitir el hecho de que él mismo decidió someterse a un sistema que de antemano se sabía injusto y cruel.
Lo que hizo López con su entrega física fue coherente con eso que hace cada vez que incita al país a participar en las farsas electorales que monta el régimen para legitimarse y prolongar la vida de su aberrante existencia, una que ha destruido a Venezuela.
López decidió entregar su vida a una justicia que trabaja para el mal. El resultado fueron casi catorce años de injusta prisión donde su familia sufrirá lo indecible.  Es un destino terrible que no se le desea a nadie.
Pero no podemos permitir que este hecho trágico en la vida de López y su familia, sirva de motor al conglomerado político para seguir impulsando su mundo de mentira, esa ficción donde nada bueno pasa.
Si López quiere libertad, y yo imagino que eso quiere, lo mejor que puede hacer es no seguir legitimando con sus palabras y acciones al régimen que le condenó injustamente; y nada mal le vendría separarse del conglomerado político que insiste en la ficción,  mentira que ya para él, a partir de anoche, ha de transformarse en su peor enemiga.
Venezuela merece libertad… Leopoldo López y su familia también.
Llegó la hora de cambiar estrategia, y eso empieza por vivir la realidad y no el cuento.
@jcsosazpurua